Efavirenz, un fármaco ya conocido, da el salto a un ensayo clínico en enfermedad de Creutzfeldt-Jakob

Efavirenz, un fármaco ya conocido, da el salto a un ensayo clínico en enfermedad de Creutzfeldt-Jakob

Un ensayo clínico registrado en ClinicalTrials.gov está evaluando si el efavirenz, un medicamento utilizado desde hace años en el tratamiento del VIH, puede aportar beneficio en la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ). Según el registro, que recoge todos los ensayos experimentales de medicamentos en seres humanos, se trata de un estudio multicéntrico, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, es decir, un estudio que se llevará a cabo en distintos hospitales, en el que los pacientes se tratarán con placebo o el medicamente de forma aleatoria y sin que los médicos ni los participantes del estudio sepan quién está tomando placebo y quién el medicamento). El estudio está impulsado por el Xuanwu Hospital de Beijing, y en la última actualización disponible figuraba todavía sin reclutamiento abierto, lo que implica que aún no han empezado a administrar el tratamiento a ningún paciente.

El objetivo principal del estudio es muy claro: comprobar si el efavirenz puede prolongar la supervivencia de las personas con ECJ. Los participantes recibirán efavirenz o placebo, y el tratamiento se administrará por vía oral, comenzando con 200 mg al día durante la primera semana y aumentando después a 400 mg al día. Entre los criterios de inclusión figuran pacientes de 18 a 80 años con ECJ esporádica probable o con una forma hereditaria confirmada genéticamente, que todavía mantengan cierta capacidad funcional y cuenten con un cuidador que pueda acompañarles durante el estudio.

¿Por qué se ha decidido probar este fármaco en priones? La razón está en un trabajo preclínico reciente publicado en JCI Insight, en el que se estudió efavirenz en ratones modificados para expresar la proteína priónica humana e infectados con priones de ECJ esporádica. En ese modelo, el tratamiento oral ralentizó la progresión de la enfermedad y prolongó la supervivencia, incluso cuando se comenzó en una fase relativamente tardía del proceso experimental.

Además del efecto sobre la supervivencia, los investigadores observaron en fases tempranas de la enfermedad menos acumulación de la proteína priónica anómala y una mejor regulación del colesterol en el cerebro. En concreto, vieron cambios compatibles con la activación de una enzima llamada CYP46A1, que ayuda a mantener el equilibrio del colesterol cerebral. Dicho de forma sencilla: el fármaco no solo parecía frenar parte del proceso patológico, sino también corregir alteraciones metabólicas del cerebro que podrían favorecer el deterioro causado por la enfermedad.

En el modelo experimental, la ganancia media de supervivencia fue de 17 días cuando el tratamiento empezó antes y de 23 días cuando empezó más tarde. Aunque estos resultados no pueden trasladarse directamente a personas, sí son lo bastante sólidos como para justificar que el efavirenz se pruebe ahora en pacientes.

Conviene, eso sí, mantener la prudencia. A día de hoy no hay resultados clínicos en personas con ECJ publicados para este ensayo. Lo que existe es una base experimental prometedora y un estudio diseñado para comprobar si ese beneficio se confirma en pacientes reales, valorando tanto la supervivencia como la evolución funcional y la seguridad del tratamiento.

Para las familias y para la comunidad priónica, esta noticia no significa que ya exista un tratamiento eficaz, pero sí representa algo importante: un medicamento conocido, con experiencia previa en otras enfermedades, ha generado datos suficientemente alentadores como para pasar a la fase clínica en ECJ. Y en un campo con tan pocas opciones terapéuticas, eso ya es una noticia relevante.

Ver el artículo original (en inglés), aquí.

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